El problema del spam en La Coctelera está llegando a límites insoportables. Ya hace tiempo que apenas escribo nada aquí, ya no porque no tenga mucho tiempo, sino porque el poco tiempo que tengo lo invierto en borrar spam. Llegan decenas de comentarios spam a diario. Si me olvido uno días de borrarlos, se acumulan centenares.

Creo que no es mi obligación dedicar parte de mi tiempo a borrar spam en este blog, sino a escribir apuntes sobre anécdotas profesionales que me puedan ayudar a mí en el futuro y a los pocas personas que suelen leerme. Sintiéndolo mucho, de seguir así cambiaré el blog a otro espacio, o crearé el mío propio o simplemente dejaré de escribir.