Después de leer el artículo de Enrique Dans sobre Google Checkout me picó la curiosidad de echar un vistazo y comprobar por qué Enrique está tan encantado con Google Checkout.

Después de leer y ver el video de demostración, he de reconocer que la idea es buenísima. Google Checkout evita tener que rellenar engorrosos formularios mediante el uso de una cuenta en Google que contenga los datos de tu tarjeta de crédito. El proceso es el siguiente:

1. Buscas el producto que quieras comprar en Google. Reconocerás una web que utiliza el sistema de pago de Google Checkout mediante un icono de un carrito de compra.
Un anuncion de AdWords de Google con un carrito de la compra que indica que usa el sistema de pago Google Checkout

2. Cuando quieras pagar, simplemente, escribes tu nombre de usuario en Google y tu contraseña y listo.

El problema grave que yo encuento a Google Checkout es que tus datos financieros, los cuales son muy importantes, más que los datos personales - son de nivel dos en la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) -, quedan en manos de una compañía. Y no en manos de una compañía cualquiera, sino en manos de una compañía extranjera que cada vez en más fuerte y cada vez más monopolísta. Prometen confidencialidad, que no van a usar los datos de manera fraudulenta, pero sólo ellos sabrán realmente lo que hagan con esos datos. Aunque estos datos, seguramente, ya se los has confiado a otras empresas.