Leo en Libertad Digital que Firefox ha detenido su crecimiento. Es una pena, pero se veía venir. Un navegador que necesita convencer al usuario para cambiar el Internet Explorer no tiene visos de ser un navegador capaz de hacerse con más del 50% del mercado. ¿Cuál es el problema?

Simplemente, que no hay problema. Es decir, la gente tiene un navegador de serie en Windows, el Internet Explorer, que hace justo lo que necesita, navegar por internet. Viene además con las tecnologías más usadas instaladas por defecto (Flash, Java, etc.) ¿Qué más necesita un usuario medio? Nada.

La única razón por la que se podría convencer a alguien para cambiar, no es un motivo definitivo: la seguridad. Si pones el Firefox nadie evita que sigas teniendo virus, quizás reduces el riesgo, pero pueden entrar a través de otros programas. Además, de seguridad y virus, el usuario medio no sabe. Solo sabe de antivirus, y con eso ya se sienten seguros.

Es verdad que el Firefox y Opera soportan más tecnologías, como mi imprescindible RSS, pero mis amigos, que no son informáticos, viven perfectamente sin ello. Si no hay necesidad, no hay cambio.

Cambiar de navegador es problemático. Requiere aprender a manejar un programa nuevo. Es fácil, pero requiere tomarse su tiempo. Además, un usuario medio que pruebe otro navegador alternativo puede desanimarse cuando entra en una página que está mal hecha y se ve mal, aunque bien en el Internet Explorer.

La única forma de lograr diversificación en el mercado de los navegadores es a través de culturización. Solo los que sabemos más de internet y de informática somos los que estamos utilizando otro navegador. Tenemos conocimiento. Cuando una usuario medio no sabe, llama al vecino o al amigo y se copia el conocimiento justo y necesario para llevar la tarea que se quiere llevar a cabo. Es lógico. Y siempre que no aparezcan problemas, ¿por qué cambiar? Cada uno ya tiene bastante con su trabajo y su familia como para perder el tiempo en algo que no a todo el mundo apasiona.

De todas formas, yo creo que a medida que la sociedad utilice internet, madure, avancen las generaciones, y avance la tecnología, la diversificación de navegadores será inevitable.